lunes, 10 de junio de 2013

¿Por qué “Amando, cambiando, creciendo”?

Porque siento que son las tres acciones, los tres verbos, que me definen hoy: amar, cambiar, crecer.  Y el gerundio (terminación “ando”/“iendo”) se debe a que lo hago (en presente) todo el tiempo, que lo estoy haciendo, en este momento, aquí y ahora… permanentemente. Como dice la famosa frase “lo único constante es el cambio”.
No sólo AMO todo el tiempo, siento AMOR, sino que continuamente estoy cambiando.
La maternidad sacude las bases, cambia los paradigmas, nos demuestra que todo aquello que tantas veces afirmamos con seguridad, está por verse, está por comprobarse. Y generalmente sucede que no se comprueba, sino todo lo contrario, se rectifica, se modifica.
Cuántas de nosotras hemos dicho alguna vez “cuando tenga un hijo, lo voy a hacer dormir en su cuna”, o “no entiendo a las madres que no corrigen a sus hijos cuando hacen… (tal o cual cosa)”, y después terminamos durmiendo con nuestros hijos, y alguna que otra vez no los corregimos cuando consideramos que debiéramos, sencillamente porque estamos exhaustas, y, ¡alguna vez hay  que bajar la guardia!
Y el cambio me lleva al tercer verbo: crecer. Quien cambia, crece. Alguien cuyas opiniones se mantienen inalterables a lo largo del tiempo, difícilmente crezca.

La segunda opción para el nombre del blog era “Creciendo junto a mis hijos”, nombre que finalmente terminé poniendo a la dirección del blog.
Considero que no son sólo los niños quienes crecen en una relación madre-hijo. Es más, creo que quien más crece es la mamá, y, en el mejor de los casos, también el papá (cuando es un papá presente, que cambia pañales, baña, mima, etc, cosa que por suerte está pasando cada vez más).
Si nos detenemos a observar a nuestros hijos, y si somos capaces de despojarnos de la soberbia que muchas veces nos cubre los ojos a los adultos, y que nos hace sentirnos más importantes que los niños, más sabios (nada más alejado de la realidad), podremos descubrir la verdad: que son nuestros hijos quienes nos enseñan. Nosotros estamos aquí para cuidarlos, porque son seres desvalidos, y ayudarlos a desenvolverse en este mundo y en la sociedad en que viven. Sin olvidar lo principal: ayudarlos a ser ellos mismos, a seguir sus gustos, sus impulsos, sus ideales.
Quienes realmente cuentan con las enseñanzas más valiosas son ellos, porque no están contaminados aún, porque ven con el corazón. Nosotros creemos saber más porque acumulamos información a lo largo de los años de vida, pero son los niños los portadores del saber más profundo. Debemos aprender a mirar.

Gracias a mis hijos amo más profundamente de lo que jamás amé. Gracias a ellos cambio… Y porque cambio, crezco con ellos…


Presentación de la blogger

         ¡¡Hola!!

Estoy muy feliz de iniciar este espacio, que existe en mi mente desde hace un tiempo, pero que, hasta ahora, nunca me decidí a concretar.
Supongo que la mayoría de las personas que deciden crear un blog son aficionadas escritoras… bueno, yo no soy la excepción.
Solo que, desde hace un tiempo (para ser un poco más precisa, alrededor de 4 años), encontré un tema (que a su vez abarca muchos otros temas) que me apasiona y me permite escribir con relativa fluidez: la maternidad.
Y digo desde hace 4 años, aunque mi hijo mayor tiene casi 3, porque un año antes de su nacimiento emprendí junto a mi marido el maravilloso viaje de buscar un bebé. Un viaje de ida, como lo sabrán las mamás. De eso, no hay vuelta atrás… ¡para bien y para mal!
Porque los niños son maravillosos, pero no es menos cierto que nos dejan apabullados luego de experimentar los primeros años de maternidad/paternidad, ¿¿¿o no???
Bueno, supongo que las experiencias serán tan variadas como personas hay en este mundo…

Pretendo que este espacio sea para intercambiar ideas y experiencias, con pasión y respeto. Seguramente nos encontraremos con opiniones muy dispares… por eso, por favor, pido respeto. Lo que yo pienso no tienen por qué pensarlo los demás. Ojalá podamos enriquecernos con las opiniones diversas.

Me debatí entre presentar primero al blog o presentarme primero yo, es decir, “la” Blogger. Y, como soy un poco narcisista, decidí que primero YO.


¿Quién soy?

Pregunta difícil de responder, si las hay… Cuando nos hacen o nos hacemos esta pregunta, por lo general intentamos responderla enumerando roles que desempeñamos en la vida, o títulos que hemos acumulado. Por ejemplo: soy mamá, esposa, contadora, psicóloga.
Antes que nada, somos personas. En mi caso, además, soy mujer. Y…eso básicamente, una mujer.
¿Qué roles desempeño? En este momento, el más importante, y que me ocupa el 90% del tiempo, es mi rol de mamá, y AMO ser mamá. Aunque…no todo es color de rosa…, pero ya lo charlaremos con el transcurso del tiempo y de los posteos.
Tengo 2 hermosos varoncitos, que actualmente cuentan con casi 3 años el mayor (faltan 6 días para su cumple), y 12 meses el menor.
Como títulos acumulados, les diré que ME RECIBÍ de contadora, pero NO SOY contadora, pues no me identifico con esa profesión. Además, cursé 2 años de Psicología Social, y tengo hecho un curso de posgrado en gestión de Empresas, que vino junto con un trabajo muy bueno, pero que ya terminó, por suerte (también, ya habrá tiempo para explayarme).
Soy una orgullosa correntina, esto es: oriunda de Corrientes, provincia ubicada al nordeste de la República Argentina.
También soy esposa, feliz esposa del amor de mi vida, con quien estoy, en total, hace 11 años, pasando por noviazgo, concubinato y posterior legalización de la unión, jeje.
También, por supuesto, soy hija, hermana, tía, amiga, nieta… y, como no todo es color de rosa, también soy nuera, cuñada, y demás yerbas.

Y, como les contaba más arriba, soy una escritora aficionada. Ya desde chica, me entretenía escribiendo cuentos y anotando en mi diario íntimo todo lo que me sucedía cada día. Y siempre soñé con escribir un libro, sueño aún no cumplido.

Actualmente, me desempeño como profesora de un curso de capacitación laboral, y me dedico a mis hijos casi a tiempo completo desde hace 1 año y 4 meses.

Espero que uds y yo encontremos en este blog el espacio para contar, descargar tensiones, reflexionar y debatir. Las/los invito a que pasen y vean.


¡¡Bienvenidos!!